Febrero es ese mes en el que la Marina Alta se disfruta sin prisas. Sin el bullicio del verano, con la luz limpia del invierno y con planes que invitan a reconectar con la naturaleza, la gastronomía y la esencia de la Costa Blanca.
Si buscas una escapada cercana, de esas que combinan mar, montaña y producto local, aquí va una propuesta muy d’Ací.
Dormir junto al mar (incluso en invierno)
La idea de camping ya no es solo cosa de verano. Espacios como Camping El Naranjal en Jávea permiten disfrutar del entorno natural durante todo el año. La brisa suave, el sonido del mar cercano y la tranquilidad de esta época hacen que desconectar sea mucho más fácil.
Es el punto de partida perfecto para recorrer la costa, pasear por el Arenal o adentrarse en rutas cercanas al Montgó sin aglomeraciones.


Un viaje al interior de la tierra, un plan perfecto para un fin de semana redondo en la Marina Alta
La Marina Alta no es solo costa. A pocos kilómetros, el interior guarda joyas naturales como la Cueva de las Calaveras. Un plan diferente, perfecto para descubrir en pareja, en familia o con amigos.
Recorrer sus galerías es recordar que nuestro territorio tiene historia, geología y misterio. Una experiencia que combina cultura y naturaleza en cualquier época del año.


Sabores que saben a invierno en la Marina Alta
Después de una mañana de paseo, toca sentarse a la mesa. El invierno en la Marina Alta es tiempo de arroces melosos, guisos y cocina con cuchara.
En la costa, propuestas como Racó del Mar permiten disfrutar del Mediterráneo en el plato, mientras que espacios como Manduc apuestan por una cocina cuidada, de producto y con identidad.
Y si hablamos de identidad, no puede faltar un producto tan nuestro como la miel. Miel Montgó es ejemplo de cómo el territorio también se saborea. Perfecta para llevarse un recuerdo dulce de la escapada o para acompañar desayunos con vistas al campo.


Y si hablamos de producto con identidad, merece una parada especial Oli del Gorgos, que recientemente ha abierto su nueva tienda, un espacio donde el aceite de oliva virgen extra es el gran protagonista, pero no el único. Allí se puede encontrar un sinfín de productos vinculados a la cultura mediterránea: aceites de distintas variedades, vinos, conservas, dulces, detalles gourmet y propuestas perfectas para regalar o llevarse un pedacito de la Marina Alta a casa. Una visita que completa cualquier escapada d’Ací, conectando directamente con el sabor y la tradición de nuestra tierra.

La Marina Alta sin filtros
Este es el momento perfecto para redescubrir la comarca. Sin colas, sin prisas, con luz suave y con ese equilibrio entre mar y montaña que define nuestra Costa Blanca más auténtica.
Porque a veces no hace falta irse lejos. Solo mirar alrededor y disfrutar de lo que tenemos d’Ací.

