Pitimini Flowers: las flores también son para un martes

Pitimini Flowers: las flores también son para un martes

“La belleza no siempre necesita un motivo. A veces, simplemente, necesita un jarrón.”

El viernes pasado estaba preparando mi fiesta de cumpleaños. Quería mesas altas llenas de flores y un photocall hecho enteramente con ellas. Quería que quienes vinieran a celebrarlo sintieran, desde el primer momento, que la belleza también forma parte de una fiesta.

A Lupe, de Pitimini Flowers, le emocionó la idea. Mi amiga Clara y yo pensamos que podríamos echarle una mano: al fin y al cabo, colocar flores parecía algo sencillo.

¡Qué equivocadas estábamos!

Lo primero que hizo al llegar no fue abrir las cajas. Fue mirarnos y decir:

—Necesito música. Pon Olivia Dean.

Y, de repente, el ambiente cambió. Mientras sonaban sus canciones, Lupe empezó a hablarnos de las flores como quien habla de personas. Nos explicó que cada una tiene su carácter, su movimiento, su manera de ocupar el espacio. Que no basta con ponerlas en un jarrón: hay que entenderlas, respetarlas y dejar que respiren.

La recuerdo coger una rama, girarla apenas unos centímetros y volver a colocarla.

—Tiene que parecer que sigue creciendo.

Aquella frase se me quedó grabada, porque entendí que Lupe no busca hacer ramos perfectos. Busca que parezcan vivos. Que parezcan recién cortados del campo, con ese movimiento natural que tienen las flores cuando nadie las obliga a ser otra cosa.

Y fue entonces cuando comprendí que Pitimini Flowers no era simplemente una floristería. Era una forma de mirar la belleza.

Un oficio que comenzó lejos de casa

La historia de Lupe no empieza en un taller lleno de flores. Empieza en Londres, una ciudad donde el ritmo lo acelera todo y donde el diseño floral ha alcanzado una categoría cercana al arte.

Allí tuvo la oportunidad de aprender junto a algunos de los mejores floristas de la ciudad, en estudios que firman decoraciones para la realeza británica y para algunos de los eventos más exclusivos del país. Fue una escuela de exigencia, de precisión, de técnica.

Aprendió que cada flor tiene un carácter distinto. Que un tallo mal cortado cambia la vida de una composición. Que el espacio vacío es tan importante como el lleno. Que un centro de mesa puede emocionar igual que un cuadro o una pieza de arquitectura. Pero, sobre todo, aprendió algo que todavía hoy define su trabajo: la perfección no consiste en que todo sea igual, sino en conseguir que todo parezca haber nacido exactamente donde está.

Volver para descubrir lo que siempre había estado ahí

Hay algo curioso que ocurre cuando uno vive fuera: muchas veces hace falta marcharse para descubrir el valor de lo que siempre había tenido delante.

Cuando Lupe volvió a Jávea no quiso copiar lo que había visto en Londres. Quiso reinterpretarlo. Aquí la luz es distinta, el viento mueve las ramas de otra manera y los jardines son menos rígidos. Las higueras crecen junto a los muros de piedra seca, las flores silvestres aparecen entre los caminos y los colores cambian con las estaciones sin que el paisaje intente nunca ser perfecto.

Eso empezó a reflejarse también en su manera de trabajar. Las composiciones dejaron de buscar la simetría para buscar el movimiento, y la naturaleza pasó a ser la verdadera directora artística. Porque si algo tiene el Mediterráneo es que nunca necesita exagerar para ser bello.

Eso empezó a reflejarse también en su manera de trabajar. Las composiciones dejaron de buscar la simetría para buscar el movimiento, y la naturaleza pasó a ser la verdadera directora artística. Porque si algo tiene el Mediterráneo es que nunca necesita exagerar para ser bello.

La perfección también puede parecer espontánea

Existe una idea equivocada sobre el diseño floral natural: se piensa que consiste en juntar flores de manera aparentemente aleatoria. Nada más lejos de la realidad.

Si pasas una tarde viendo trabajar a Lupe, descubres que detrás de esa aparente espontaneidad hay una enorme dosis de perfeccionismo. Cada altura está pensada. Cada curva, cada dirección hacia la que mira una flor, cada textura, cada vacío, cada color. Todo tiene un motivo. Solo que el resultado no pretende llamar la atención por lo elaborado que es, sino por lo fácil que parece.

Y precisamente ahí reside la verdadera dificultad. Conseguir que algo parezca natural requiere muchísimo conocimiento. Ocurre con la arquitectura que respeta el paisaje, con la cocina que emociona usando cuatro ingredientes, con una conversación que fluye sin que nadie note el esfuerzo. Las flores de Lupe funcionan igual: parecen surgir solas, pero detrás hay años de oficio.

Flores que respetan el tiempo

Hablar con Lupe también es hablar de estaciones, porque para ella las flores no son un producto: son seres vivos. Y eso cambia por completo la forma de entender este oficio.

En Pitimini Flowers trabaja con flores de temporada siempre que es posible, respetando sus ciclos naturales y apostando por una floristería más responsable. No solo porque sea más sostenible, sino porque las estaciones tienen algo que contarnos. Las primeras peonías anuncian que el verano está cerca. Los ranúnculos llegan cuando todavía hace fresco. Las rosas cambian de carácter según el momento del año. Cada estación tiene su propia paleta, su propia luz, su propio ritmo.

Aprender a vivir con ellas es también aprender a vivir de una manera más conectada con la naturaleza. En un mundo donde podemos tener casi cualquier cosa en cualquier momento, hay algo profundamente bonito en aceptar que algunas flores solo aparecen una vez al año. Nos recuerdan la importancia de estar presentes, porque todo es efímero. Como tantas cosas —y tantas personas— importantes.

Las flores también cuentan quiénes somos

Un ramo nunca habla solo de flores. Habla de quien lo regala, de quien lo recibe, de la casa donde terminará, del momento que acompaña.

Quizá por eso Lupe dedica tanto tiempo a escuchar antes de empezar. No es lo mismo diseñar para una boda íntima que para una celebración familiar; no es igual decorar una mesa donde se reencontrarán viejos amigos que crear un ramo para alguien que acaba de empezar una nueva etapa. Las flores tienen un lenguaje silencioso, y ella lleva años aprendiendo a traducirlo.

¿En qué momento decidimos que las flores solo eran para los días importantes?  Las compramos cuando alguien se casa, cuando nace un bebé, cuando celebramos un aniversario, cuando queremos pedir perdón, cuando despedimos a alguien. Pero casi nunca las compramos simplemente porque sí. Como si la vida cotidiana no mereciera belleza.

Las flores también son para un martes

Quizá la idea más revolucionaria de Pitimini Flowers sea, precisamente, la más sencilla: no esperar. No esperar a una ocasión especial, ni a que alguien nos las regale, ni a tener invitados, ni a que llegue el fin de semana.

Comprar flores un martes cualquiera. Porque has tenido un día largo. Porque trabajas desde casa. Porque desayunar mirando una peonía cambia el comienzo de la mañana. Porque una mesa con flores invita a sentarse un rato más. Porque llenar de belleza los pequeños gestos también es una manera de cuidarse.

Nos hemos acostumbrado a celebrar los grandes momentos, pero olvidamos que la vida, en realidad, sucede entre ellos. Sucede un martes. Un miércoles. Un jueves cualquiera. Y quizá sea justo ahí donde más falta nos hace rodearnos de cosas que nos recuerden que vivir es hermoso.

Con Pitimini Flowers, no nos llevamos únicamente un pequeño arreglo floral. Nos llevamos una idea: que la belleza no debería reservarse para los días extraordinarios. Que una rosa sobre la mesa puede cambiar el tono de una conversación. Que una rama silvestre puede hacer que una casa respire de otra manera. Y que, tal vez, la mejor excusa para comprar flores sea precisamente no necesitar ninguna.

Porque, como nos enseñó Lupe aquella tarde, las flores también son para un martes.

Gata impulsa una campaña para descubrir el comercio local durante Art al Vent 2026

Gata impulsa una campaña para descubrir el comercio local durante Art al Vent 2026

Este verano, el comercio de Gata de Gorgos pone en marcha una nueva campaña bajo el lema Gata et dona aire, Ven por el arte y vuelve por el comercio», una iniciativa que invita tanto a visitantes como vecinos a descubrir otra manera de disfrutar de la Marina Alta.

Coincidiendo con la celebración de Art al Vent, el municipio se transforma en un gran museo al aire libre, con sus calles decoradas con las tradicionales teles que cada año atraen miles de personas. Pero la propuesta va más allá de la exposición artística.

El objetivo de la campaña es aprovechar esta cita cultural para poner en valor el comercio de proximidad, la artesanía, la gastronomía y los negocios que dan vida en el pueblo durante todo el año.

Bajo un mensaje fresco y veraniego, Gata et dona aire, la campaña invita a huir de las aglomeraciones de la costa y descubrir un pueblo donde pasear con tranquilidad, disfrutar de la sombra de sus calles, tomar algo en una terraza, visitar los comercios locales y conocer los oficios y productos que forman parte de la identidad de Gata.

Con esta iniciativa, la asociación pretende reforzar la idea que comprar al comercio local también forma parte de la experiencia de visitar Gata, convirtiendo cada paseo en una oportunidad para descubrir productos únicos, negocios con historia y un trato próximo y personal.

La campaña estará activa durante todo el mes de julio e invita a hacer una parada a Gata, respirar otro ritmo y descubrir que, más allá del arte, hay un pueblo lleno de comercio, gastronomía y autenticidad.

Gata et dona Aireeeee. Ven por el arte y vuelve por el comercio.

Comprar local és una actitud: la nueva campaña de COVER El Verger

Comprar local és una actitud: la nueva campaña de COVER El Verger

Hay campañas que no solo comunican, sino que conectan con algo más profundo. La nueva acción del Comerç de Verger – Cover llega precisamente con esa intención: recordarnos que comprar en el pueblo no es solo una opción, sino una forma de estar en el mundo.

Con una imagen visual muy potente y vibrante, dominada por el color naranja —energía, cercanía y vitalidad— la campaña lanza un mensaje claro y directo: “Comprar local és una actitud”.

Una frase que resume mucho más que una idea comercial. Es una declaración de identidad, de pertenencia y de confianza en el tejido que sostiene la vida cotidiana del municipio.

El valor de lo cercano

En un mundo cada vez más digitalizado, donde todo parece depender de recomendaciones automáticas y algoritmos, el comercio local reivindica otra lógica: la de las personas.

Aquí no hay inteligencia artificial que decida por ti, ni filtros impersonales que sustituyan la experiencia humana. Aquí hay memoria, trato directo y conocimiento real de quienes entran por la puerta.

Como dice la campaña:

  • “El comerç local no té algorisme, té memòria”
  • “Qui compra al poble no necessita GPS”

Frases que apelan a una realidad que muchas veces damos por hecha: cuando compras en el pueblo, no empiezas de cero. Te conocen, te reconocen y te acompañan en lo que necesitas.

Mucho más que comprar

El comercio local de El Verger no es solo un lugar donde se intercambian productos. Es un espacio de relaciones, de confianza y de vida compartida. Es donde te ayudan a encontrar lo que buscas, pero también donde muchas veces te recomiendan lo que no sabías que necesitabas.

Comprar en el pueblo significa apostar por la cercanía, por la sostenibilidad del entorno y por una economía que vuelve directamente a la comunidad.

Una actitud que construye pueblo

Esta campaña no solo invita a consumir de proximidad. Invita a reflexionar sobre qué tipo de pueblo queremos construir. Uno donde las decisiones de compra fortalecen vínculos, mantienen persianas abiertas y hacen que las calles sigan vivas.

Porque al final, comprar local no es nostalgia: es futuro.

Art al Vent 2026: Gata de Gorgos vuelve a llenar sus calles de arte, color y tradición

Art al Vent 2026: Gata de Gorgos vuelve a llenar sus calles de arte, color y tradición

Hay eventos que ya forman parte del verano en la Marina Alta, y Art al Vent es, sin duda, uno de ellos. Del 3 al 24 de julio de 2026, Gata de Gorgos celebrará la XXIII edición de esta exposición internacional de arte textil al aire libre, considerada la más importante de España en su especialidad y una de las muestras más singulares del Mediterráneo.

Durante tres semanas, el municipio volverá a convertirse en una gran galería de arte a cielo abierto, donde vecinos y visitantes podrán pasear entre balcones decorados con auténticas obras textiles llegadas de diferentes rincones del mundo.

Una edición con nuevo recorrido

La principal novedad de este año será el cambio de ubicación de la exposición. Debido a las obras de remodelación de la calle La Bassa, el recorrido se trasladará a un nuevo itinerario que comenzará en la Plaça de l’Església, continuará por las calles Doctor Gómez Ferrer y Constitució, para finalizar en la Plaça Nova.

El objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer un recorrido cómodo y atractivo donde las obras puedan lucir en todo su esplendor colgadas de los balcones, manteniendo la esencia que ha convertido a Art al Vent en una cita imprescindible del calendario cultural de la Costa Blanca.

83 obras procedentes de 17 países

La edición de 2026 reunirá 83 piezas textiles creadas por artistas de 17 países diferentes, confirmando el carácter internacional de una muestra que, edición tras edición, continúa creciendo tanto en participación como en prestigio.

Cada obra refleja distintas técnicas, estilos, colores y formas de entender el arte textil, creando un recorrido lleno de creatividad que sorprende tanto a quienes visitan Gata por primera vez como a quienes regresan cada verano para descubrir las nuevas propuestas.

Desde la Concejalía de Cultura destacan el compromiso de todos los artistas que envían sus creaciones desde diferentes partes del mundo, así como la colaboración de los vecinos que ceden sus balcones para hacer posible esta exposición tan especial.

Mucho más que una exposición

Art al Vent no solo transforma las calles del municipio, sino que también dinamiza la vida cultural y comercial de Gata de Gorgos.

Durante las semanas que dura la muestra se ha preparado una programación complementaria con actividades para disfrutar de las noches de verano. La música volverá a tener un papel protagonista, acompañada de visitas guiadas, charlas y diferentes propuestas culturales pensadas para todos los públicos.

Entre las actividades más esperadas destaca la performance visual «Teixint la memòria», que tendrá lugar el sábado 11 de julio a las 22:00 horas en la Plaça Nova. Un espectáculo que promete convertirse en uno de los momentos más especiales de esta edición.

Una seña de identidad de Gata de Gorgos

Después de veintitrés ediciones, Art al Vent se ha consolidado como uno de los grandes referentes culturales de la Marina Alta. Lo que comenzó como una exposición de arte textil ha evolucionado hasta convertirse en una auténtica seña de identidad para Gata de Gorgos.

Además de acercar el arte a la calle, el evento supone un importante impulso para el comercio local, la hostelería y la artesanía del municipio, atrayendo cada verano a miles de visitantes que aprovechan la ocasión para descubrir el encanto de Gata, sus tiendas tradicionales y su gastronomía.

Este mes de julio, volverán a ser los balcones quienes cuenten historias a través de tejidos, colores y creatividad. Una invitación perfecta para pasear sin prisas, dejarse sorprender y disfrutar de una de las propuestas culturales más originales de la Costa Blanca.

Porque hay exposiciones que se visitan… y otras, como Art al Vent, que simplemente se viven.

Gata Emprén: una nueva iniciativa para impulsar el emprendimiento, el comercio y la artesanía local

Gata Emprén: una nueva iniciativa para impulsar el emprendimiento, el comercio y la artesanía local

Gata de Gorgos dará un nuevo paso en su apuesta por el comercio local, la artesanía y el emprendimiento con la presentación de “Gata Emprén”, una iniciativa que nace con el objetivo de fomentar la cultura emprendedora y generar nuevas oportunidades vinculadas al territorio.

El acto tendrá lugar el próximo miércoles 17 de junio a las 20:00 horas en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Gata de Gorgos y estará abierto a toda la ciudadanía.

La presentación contará con la participación del alcalde y concejal de Comercio, Toni Signes; la presidenta de la Asociación Comerç de Gata, Paqui Signes; y la Agente de Desarrollo Local, Rosa Alemany, quien explicará los objetivos y el alcance de este nuevo proyecto.

“Gata Emprén” quiere convertirse en un espacio de encuentro para comerciantes, artesanos, emprendedores, estudiantes, universitarios y cualquier persona interesada en descubrir nuevas oportunidades profesionales ligadas al comercio de proximidad, la creatividad, la innovación y la identidad local.

Durante la presentación se darán a conocer las distintas jornadas y actividades previstas dentro de esta iniciativa, pensadas para compartir experiencias reales, inspirar nuevas vocaciones emprendedoras y reforzar el papel de Gata de Gorgos como referente comarcal en el ámbito del emprendimiento.

La artesanía será protagonista en la primera jornada

La primera actividad programada dentro de “Gata Emprén” será la “1a Trobada: Emprendre des de l’artesania”, que se celebrará el próximo 22 de junio a las 20:00 horas en el Edifici Polivalent.

Bajo el lema “Compartim experiències i explorem oportunitats per arrancar un negoci amb l’artesania com a base”, la jornada reunirá a diferentes profesionales vinculados al mundo artesanal y creativo.

Entre los participantes estarán Alberto Cardona, de Sensio Artesania; Ana María Seguí, presidenta de la Associació Cultural Palmes i Llata; y Cristina Pedrós, de Defangcuit. Todos ellos compartirán sus experiencias y reflexionarán sobre las oportunidades que ofrecen los oficios tradicionales y la artesanía como motor de nuevos proyectos económicos.

Con esta iniciativa, Gata de Gorgos pone en valor su histórica tradición comercial y artesana, mirando al mismo tiempo hacia el futuro mediante la innovación, la sostenibilidad y el relevo generacional.

La presentación del 17 de junio será el punto de partida de un proyecto que busca fortalecer el tejido emprendedor local y seguir impulsando nuevas oportunidades para la ciudadanía y los negocios de la comarca.

Para más información e inscripciones, los interesados pueden consultar la página web oficial del proyecto:


Acto: Presentación de “Gata Emprén”
Fecha:
Miércoles 17 de junio
Hora: 20.00 h
Lugar: Salón de Plenos del Ayuntamiento de Gata de Gorgos
Participan: Toni Signes, alcalde y concejal de Comercio; Paqui Signes, presidenta de la Asociación Comerç de Gata; y Rosa Alemany, Agente de Desarrollo Local en Gata
Entrada: Acto abierto a la ciudadanía

Marina Alta: el rincón del Mediterráneo donde siempre queremos volver

Marina Alta: el rincón del Mediterráneo donde siempre queremos volver

Hay lugares que se visitan una vez y otros que se quedan para siempre. La Marina Alta pertenece a esa segunda categoría. Situada en el norte de la provincia de Alicante, esta comarca se ha convertido en uno de los destinos más apreciados de la Costa Blanca gracias a una combinación difícil de encontrar: mar, montaña, gastronomía, tradición y calidad de vida.

Con pueblos tan conocidos como Dénia, Jávea, Calp, Moraira, Benissa, Teulada, Gata de Gorgos o Pego, la Marina Alta ofrece experiencias para todos los gustos. Desde quienes buscan playas y calas de aguas cristalinas hasta quienes prefieren perderse entre senderos, mercados tradicionales o pequeños pueblos llenos de historia.

Un Mediterráneo diferente

Uno de los grandes atractivos de la Marina Alta es su diversidad paisajística. En pocos kilómetros es posible pasar de contemplar el mar desde los acantilados del Cap de la Nau o el Cap de Sant Antoni a recorrer los campos de almendros, viñedos y naranjos que forman parte del paisaje interior.

La comarca cuenta además con algunos de los espacios naturales más emblemáticos de la Comunidad Valenciana, como el Parque Natural del Montgó, la Vall de Laguar, la Vall de Gallinera o el Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva.

Tradición que sigue viva

La Marina Alta también destaca por conservar su identidad. A lo largo del año se celebran numerosas fiestas y eventos que forman parte de la cultura local: Fallas, Moros y Cristianos, fiestas patronales, ferias gastronómicas, mercados artesanales y festivales que reúnen a vecinos y visitantes.

La artesanía sigue teniendo un papel importante en municipios como Gata de Gorgos, conocida por sus productos elaborados con palma, esparto y mimbre, mientras que mercados y comercios locales continúan siendo puntos de encuentro donde descubrir productos únicos y cercanos.

Una gastronomía que habla del territorio

Hablar de la Marina Alta es hablar de buena mesa. El arroz en todas sus versiones, la gamba roja de Dénia, los embutidos tradicionales, la miel, los vinos de la comarca o los productos de la huerta forman parte de una gastronomía que combina tradición e innovación.

Muchos restaurantes de la zona han sabido reinterpretar las recetas de siempre sin perder la esencia mediterránea que caracteriza a esta tierra.

Mucho más que un destino turístico

Quizá el secreto de la Marina Alta sea precisamente ese: no es solo un lugar para visitar, sino un lugar para vivir. Más de 300 días de sol al año, un ritmo de vida tranquilo, una amplia oferta cultural y gastronómica y un entorno natural privilegiado hacen que cada vez más personas elijan esta comarca para pasar largas temporadas o establecer aquí su hogar.

Porque la Marina Alta no es solo una parte de la Costa Blanca. Es una forma de entender la vida, de disfrutar del Mediterráneo y de recordar que, a veces, los mejores lugares están mucho más cerca de lo que pensamos.