Calendario d’Ací: lo que llega estas próximas semanas en la Marina Alta

Calendario d’Ací: lo que llega estas próximas semanas en la Marina Alta

El frío empieza a suavizarse, los días se alargan y el calendario se llena de tradiciones, fiestas y paisajes que anuncian que la primavera está cada vez más cerca. Son semanas perfectas para disfrutar del territorio sin prisas, conectar con la cultura local y vivir los pueblos desde dentro. ¿Qué nos espera estas próximas semanas en la Marina Alta?

Sant Blai: tradición viva en Pedreguer

Uno de los protagonistas de febrero es Sant Blai, una festividad muy arraigada en pueblos como Pedreguer, donde se celebra con especial intensidad. Durante estos días, la tradición religiosa se mezcla con el ambiente popular: bendición de panes y roscos, actos culturales y taurinos, música y una participación vecinal que convierte la fiesta en un punto de encuentro para todo el pueblo.

Sant Blai es una de esas celebraciones que hablan de identidad, de costumbres transmitidas de generación en generación y de la importancia de mantener vivas las tradiciones locales.

Fira i Porrat de Benissa: cultura, feria y raíces

Otro de los grandes eventos del invierno en la comarca es la Fira i Porrat de Sant Antoni de Benissa, una de las más conocidas y concurridas de la Marina Alta. Aunque se celebra a finales de enero, su espíritu conecta directamente con el calendario festivo de febrero.

La feria combina atracciones, mercado tradicional, actividades infantiles, talleres, exposiciones y actos culturales que muestran la riqueza patrimonial del municipio. Es un ejemplo perfecto de cómo las fiestas populares siguen siendo un motor social, cultural y económico para los pueblos.

Feslalí en Alcalalí: 10 años celebrando territorio y futuro

Febrero también es sinónimo de Feslalí. El febrer és Alcalalí, una cita imprescindible que este año celebra su 10º aniversario. Del 1 al 22 de febrero, Alcalalí pone en valor la garrofa, la agricultura sostenible, el paisaje y la identidad local a través de rutas, talleres, charlas, actividades familiares y propuestas culturales.

Feslalí es mucho más que un evento: es una apuesta clara por el territorio, por el producto local y por una forma consciente de entender el futuro de nuestros pueblos.

Carnavales: sátira, música y tradición, especialmente en Pego

Los Carnavales llegan a la Marina Alta llenando las calles de color, música y creatividad. En pueblos como Pego, donde el carnaval es una de las fiestas más arraigadas y participativas, los disfraces, desfiles y comparsas toman el protagonismo durante varios días.
Son fiestas donde la sátira, el humor y la crítica social se viven con intensidad, convirtiéndose en una expresión cultural muy propia de la comarca y en una cita imprescindible para vecinos y visitantes.

La Pinyata de Pego en 2026 se celebra el sábado 21 de febrero, cerrando las fiestas de Carnaval. Esta fiesta es el tradicional «Entierro de la Sardina» de Pego, poniendo fin a la semana de Carnestoltes.

Los almendros en flor: la naturaleza marca el ritmo

Mientras tanto, el paisaje empieza a transformarse de forma silenciosa pero espectacular. Febrero y marzo son los meses de los almendros en flor, un fenómeno natural que tiñe de blanco y rosa los valles y montañas de la Marina Alta.

Pasear por la Vall de Gallinera, la Vall de Laguar, Alcalalí o los caminos rurales de la comarca se convierte en uno de los planes más especiales del año. No hay programa ni horario, solo naturaleza en estado puro anunciando que la primavera está a punto de llegar.

Un calendario para vivir d’Ací

Febrero y marzo nos recuerdan que la Marina Alta se disfruta todo el año. Fiestas, ferias, tradiciones y naturaleza se entrelazan para ofrecer planes auténticos, cercanos y llenos de sentido. Porque aquí, el calendario no solo marca fechas: marca momentos que se viven d’Ací.

El almuerzo valenciano: tradición y sabor que une a la terreta

El almuerzo valenciano: tradición y sabor que une a la terreta

En la Comunidad Valenciana, el almuerzo no es solo una comida: es una tradición que forma parte de la identidad cultural y del día a día de la gente de la terreta. Esta costumbre va mucho más allá de llenar el estómago; es un ritual social, una excusa para reunirse con amigos, vecinos o compañeros de trabajo y disfrutar de los sabores más auténticos de la región.

El almuerzo valenciano se sirve generalmente a media mañana, entre las 10 y las 12, y se caracteriza por ser abundante y variado. No se trata solo de comer, sino de degustar productos locales mientras se conversa y se comparte un rato de camaradería. Los ingredientes típicos incluyen embutidos como longaniza, jamón o llonganissa, quesos de la tierra, huevos, pan fresco y, en muchos casos, olivas y tomates con aceite de oliva. Todo ello acompañado de un café, un refresco o incluso una cerveza en contextos más festivos.

Más allá de lo gastronómico, el almuerzo valenciano es un momento de pausa y disfrute, especialmente en entornos rurales y pueblos de la Costa Blanca y la Marina Alta. Tradicionalmente, los trabajadores del campo hacían un alto en sus tareas para compartir este tiempo con sus compañeros, convirtiéndose en un acto casi sagrado de compañerismo y energía antes de continuar la jornada. Hoy en día, esta tradición se mantiene viva en bares, cafeterías y hogares, donde sigue siendo un símbolo de identidad local y de arraigo a la tierra.

El almuerzo valenciano también refleja la riqueza del producto local y de temporada, desde los embutidos artesanales hasta el pan horneado en hornos de leña y los ingredientes frescos de huerta. Esta combinación de sabor y autenticidad lo convierte en una experiencia culinaria única que muchos valencianos defienden con orgullo.

En definitiva, el almuerzo valenciano es mucho más que una comida: es un ritual social, una muestra de la hospitalidad y una celebración de la cultura mediterránea. Sentarse a disfrutar de un almuerzo en la terreta es conectarse con una tradición que ha pasado de generación en generación, un momento que une a la gente y refuerza los lazos con la tierra.

Así que la próxima vez que visites la Marina Alta o cualquier rincón de la Costa Blanca, no olvides hacer una parada para almorzar a la valenciana: te llevarás mucho más que sabor, te llevarás una parte de la esencia de la terreta.

Ideas de regalo para Reyes Magos con sabor a la terreta

Ideas de regalo para Reyes Magos con sabor a la terreta

Se acerca la llegada de los Reyes Magos y, con ella, la búsqueda de regalos que sorprendan y emocionen. Este año, ¿por qué no apostar por productos de nuestra tierra? Regalar artículos locales no solo es un detalle único y auténtico, sino que también ayuda a apoyar a comerciantes, artesanos y productores de la Marina Alta y la Costa Blanca. Aquí te dejamos algunas ideas que combinan tradición, creatividad y calidad.

Delicias gastronómicas locales

Los productos gastronómicos de la terreta son siempre un acierto. Desde turrones y dulces típicos hasta mermeladas artesanas, aceites de oliva, vinos o licores de producción local, hay opciones para todos los gustos. Son regalos que se disfrutan y comparten, perfectos para acompañar la sobremesa navideña y sorprender con sabores auténticos de nuestra tierra.

Artesanía y decoración

La artesanía valenciana es otro gran regalo para quienes buscan algo diferente. Desde cerámica y utensilios de cocina hasta pequeños detalles decorativos, estos productos combinan utilidad y estética. Además, al elegir piezas locales, cada regalo tiene su historia, su carácter único y ese toque personal que tanto valoramos en Navidad.

Productos sostenibles y cuidados personales

Cada vez más, los regalos también buscan cuidar de quienes los reciben y del entorno. Cosmética natural, jabones artesanales o velas elaboradas en la comarca son opciones originales, responsables y perfectas para quienes disfrutan de detalles que combinan bienestar y sostenibilidad.

Experiencias y planes

No todo tiene que ser material: las experiencias también son un regalo memorable. Una visita guiada, un taller artesanal o una degustación son opciones que permiten disfrutar de la cultura y la tradición de nuestra tierra. Estos regalos crean recuerdos que duran mucho más allá de los objetos materiales.

Apoya el comercio local

Al elegir regalos de la terreta, no solo estás ofreciendo algo especial y auténtico, sino que también estás contribuyendo a mantener viva la economía local. Pequeños comercios, talleres artesanos y productores de la comarca dependen de nuestro apoyo, y en Navidad cada elección cuenta.

Regalar productos locales es una forma de celebrar la Navidad con corazón mediterráneo, transmitiendo cercanía, autenticidad y tradición. Este año, llena los zapatos de los Reyes Magos con sabor a la terreta y sorprende con regalos que se sienten únicos y especiales.

Propósitos de Año Nuevo: pequeños retos para empezar con ilusión

Propósitos de Año Nuevo: pequeños retos para empezar con ilusión

Con la llegada de un nuevo año, también llegan los conocidos propósitos de Año Nuevo. Enero se convierte en una oportunidad para empezar de cero, para plantearnos cambios y nuevos retos que nos ayuden a sentirnos mejor. Sin embargo, muchas veces caemos en objetivos demasiado ambiciosos que terminan abandonándose en pocas semanas. La clave está en elegir propósitos realistas y fáciles de integrar en nuestro día a día.

¿Por qué proponernos nuevos retos?

Plantearse propósitos no significa exigirse más, sino reflexionar sobre qué aspectos de nuestra vida queremos mejorar. Los nuevos retos nos ayudan a tomar conciencia de nuestros hábitos, a marcar un rumbo y a empezar el año con motivación. No se trata de cambiarlo todo, sino de introducir pequeños ajustes que, con el tiempo, pueden marcar una gran diferencia.

Propósitos sencillos y factibles

Los propósitos más fáciles de cumplir son aquellos que no requieren grandes sacrificios. Algunos ejemplos son:

  • Cuidar más de uno mismo, dedicando tiempo al descanso y al bienestar.
  • Moverse un poco más, ya sea caminando a diario o practicando alguna actividad que nos guste.
  • Comer mejor, sin dietas estrictas, apostando por una alimentación equilibrada.
  • Pasar más tiempo con familia y amigos, priorizando momentos de calidad.
  • Desconectar del móvil, reservando ratos sin pantallas.

Estos objetivos no buscan la perfección, sino constancia y equilibrio.

Vision Board: visualizar para manifestar

Una tendencia que cada vez gana más popularidad son los Vision Board o tableros de visión. Se trata de plasmar en un panel imágenes, palabras o frases que representen nuestros deseos y metas para el año. Colocar este tablero en un lugar visible nos ayuda a recordar nuestros objetivos a diario, a mantener la motivación y a “manifestar” lo que queremos lograr. Además, es una actividad creativa y divertida que puede hacerse solo o en familia, convirtiéndose en un ritual simbólico para empezar el año con intención.

Claves para mantenerlos en el tiempo

Para que un propósito se mantenga, es importante que sea concreto y alcanzable. Dividirlo en pequeños pasos ayuda a no perder la motivación. También es fundamental ser flexible y no castigarse si algún día no se cumple. El progreso no es lineal y cada pequeño avance cuenta.

Un nuevo año, una nueva oportunidad

Los propósitos de Año Nuevo no deberían vivirse como una obligación, sino como una oportunidad para escucharnos y cuidarnos más. Empezar el año con ilusión y objetivos realistas nos permite avanzar con calma y disfrutar del proceso.

Porque al final, los cambios más importantes no son los más grandes, sino aquellos que podemos mantener en el tiempo.

Rituales de Nochevieja: tradiciones para despedir el año

Rituales de Nochevieja: tradiciones para despedir el año

La Nochevieja es uno de esos momentos del año cargados de simbolismo. Es el punto final de doce meses llenos de experiencias y el inicio de una nueva etapa que llega siempre acompañada de ilusión. En la Marina Alta y en toda la Costa Blanca, despedir el año tiene un sabor especial: se vive sin prisas, rodeados de familia y amigos, con tradiciones que mezclan historia, emoción y ese carácter mediterráneo tan nuestro.

Las 12 uvas: una tradición que nace en la terreta

Uno de los rituales más conocidos de la Nochevieja en España es, sin duda, el de comer las 12 uvas al ritmo de las campanadas. Lo que muchos no saben es que esta tradición tiene su origen en Alicante. Se dice que a principios del siglo XX, tras una cosecha excepcional, sobraron grandes cantidades de uva y los productores decidieron popularizar la idea de tomar doce uvas para despedir el año. Lo que empezó como una solución ingeniosa acabó convirtiéndose en una de las tradiciones más queridas de la Nochevieja.

Por eso, cuando brindamos con uvas en la mano, también celebramos una costumbre que nació aquí, en la terreta, y que hoy forma parte de nuestra identidad.

Brindis, abrazos y buenos deseos

Tras las campanadas llegan los abrazos, los brindis, la celebración y, sobre todo, los deseos compartidos. En el Mediterráneo, estos gestos sencillos tienen un gran valor. Brindar no es solo levantar la copa, es agradecer lo vivido y desear salud, calma y buenos momentos para el año que empieza. Los abrazos sellan el momento y nos recuerdan la importancia de empezar el nuevo año acompañados.

Pequeños rituales para atraer lo bueno

Además de las tradiciones más conocidas, cada vez más personas incorporan rituales simbólicos para empezar el año con buena energía. No se trata de superstición, sino de intención: parar, pensar y empezar con conciencia.

Algunos rituales habituales son:

  • Escribir en un papel aquello que queremos dejar atrás y romperlo o guardarlo como símbolo de cierre.
  • Anotar deseos o propósitos para el nuevo año, de forma realista y sin presión.
  • Encender una vela, como símbolo de luz, calma y nuevos comienzos.
  • Ordenar la casa antes de que termine el año, para empezar el siguiente con sensación de limpieza y equilibrio.

Despedir el año a nuestra manera

Uvas, brindis, risas y algún pequeño ritual forman parte de una Nochevieja vivida con ilusión. En la Marina Alta, despedimos el año con ese equilibrio tan mediterráneo entre tradición y sencillez, mirando al futuro con optimismo y recibiendo 2026 con los brazos abiertos.

Porque, al final, lo más importante no es cómo se despide el año, sino con quién y con qué intención se da la bienvenida al nuevo.

¡Feliz año nuevo 2026!🥳

El Putxero de Nadal: la tradición que reúne a las familias valencianas en Navidad

El Putxero de Nadal: la tradición que reúne a las familias valencianas en Navidad

En la Comunidad Valenciana, la comida de Navidad es mucho más que un menú especial: es una tradición que reúne a familias alrededor de la mesa durante horas. Aunque en algunos hogares se opta por preparar una paella, hay un plato que sigue siendo el gran protagonista del día de Navidad: el Putxero de Nadal.

Este guiso contundente y reconfortante es una auténtica celebración de la cocina tradicional valenciana. Se cocina a fuego lento, con paciencia y cariño, y se disfruta sin prisas, como mandan las fiestas.

Un plato de invierno con historia

El Putxero de Nadal tiene su origen en la cocina popular y campesina, donde se aprovechaban los mejores productos de la huerta y la carne para preparar un caldo nutritivo que alimentara a toda la familia. Con el paso del tiempo, este plato se convirtió en el menú estrella del 25 de diciembre, especialmente en pueblos de la Marina Alta y otras comarcas valencianas.

Cada casa tiene su receta y sus pequeñas variaciones, pero la esencia es siempre la misma: un guiso completo, sabroso y pensado para compartir.

¿Qué lleva un buen Putxero de Nadal?

Tradicionalmente, el putxero se sirve en varias partes: primero el caldo, acompañado de fideos o arroz, y después las carnes y verduras, que se disfrutan como plato principal. Es una comida abundante, perfecta para largas sobremesas navideñas.

Carnes

  • Ternera (jarrete o morcillo)
  • Gallina o pollo
  • Costilla de cerdo
  • Tocino fresco (no curado)
  • Hueso de ternera (opcional, para dar sabor)
  • Hueso salado (opcional, en poca cantidad)

Verduras

  • Garbanzos (puestos a remojo la noche anterior)
  • Patatas
  • Zanahorias
  • Apio
  • Chirivía o nabo (según zona)
  • Pencas
  • Col

👉 Tradicionalmente, primero se sirve el caldo (con fideos finos o arroz) y después las carnes, verduras y la pilota como plato principal.

La Pilota, la reina del Putxero

La pilota del puchero es uno de los grandes protagonistas del putxero valenciano. Esta «bola» de carne se cocina lentamente dentro del caldo, absorbiendo todo su sabor y aportando una textura jugosa y reconfortante que forma parte de la tradición familiar. Cada casa tiene su receta, pero los ingredientes básicos suelen ser:

  • Carne picada (mezcla de ternera y cerdo)
  • Pan duro y remojado
  • Huevos
  • Ajo picado
  • Perejil fresco
  • Ralladura de limón
  • Sal y pimienta
  • Piñones (opcional, pero muy tradicionales)
  • Una pizca de canela (opcional, típica en Navidad)

Una vez mezclados todos los ingredientes, la masa se forma en una bola grande y se añade al puchero para que cueza durante aproximadamente una hora, convirtiéndose en uno de los bocados más esperados de la comida navideña.

Navidad alrededor de la mesa

El Putxero de Nadal no es solo un plato, es una excusa para reunirse. Mientras se cocina, la casa se llena de aromas que anuncian que es día de fiesta. En la mesa se mezclan generaciones, historias y risas, y cada cucharada sabe a tradición.

Hoy en día, aunque las costumbres cambian y aparecen nuevos platos en los menús navideños, el putxero sigue ocupando un lugar especial. Algunos alternan con paella, otros lo reservan para los días más fríos, pero para muchos valencianos, la Navidad no sería lo mismo sin un buen Putxero de Nadal.

Es, sin duda, uno de esos sabores que nos conectan con nuestras raíces y que hacen que la Navidad se sienta, todavía más, como en casa.