La Costa Blanca y la Marina Alta son conocidas por su clima mediterráneo, su biodiversidad y la tradición apícola en zonas como el Parque Natural del Montgó. Sin embargo, este equilibrio natural podría verse alterado por la llegada de un grupo de insectos invasores que preocupa cada vez más a agricultores, apicultores y amantes de la naturaleza: las avispas invasoras llamadas Vespa Velutina.

Aunque por el momento en la Marina Alta no se han detectado colonias establecidas, los apicultores locales siguen la situación con atención. Eduardo Fernández, de Miel Montgó, explica que estas especies pueden avanzar rápidamente si encuentran condiciones favorables y ausencia de depredadores naturales. Su experiencia nos recuerda que la vigilancia y la prevención son clave para proteger las colmenas y la biodiversidad local.

¿Por qué preocupa la avispa Velutina?

La principal amenaza de estas avispas no es solo su picadura, sino el impacto ecológico que pueden tener sobre las abejas melíferas y otros polinizadores. Como señala Eduardo Fernández, estas avispas son depredadoras eficientes y pueden reducir significativamente la población de abejas, afectando no solo la producción de miel sino también la polinización de cultivos y plantas silvestres, pilares del ecosistema mediterráneo.

Lo que podemos aprender de otras regiones

En otras zonas de España y Europa, la progresión de especies invasoras ha demostrado que pueden colonizar rápidamente nuevos territorios. Eduardo Fernández destaca que en estos lugares los apicultores han protegido sus colmenas con trampas específicas, vigilancia constante y coordinación con las autoridades para erradicar los nidos antes de que se establezcan.

Una respuesta conjunta para proteger la biodiversidad🤝

Los expertos coinciden en que la respuesta debe ser colectiva. No solo deben actuar los apicultores: la cooperación entre la ciudadanía, las administraciones locales y las asociaciones ecológicas es fundamental. Detectar la presencia de avispas invasoras y avisar a las autoridades permite activar protocolos de control y minimizar su expansión.

Cuidar lo que nos hace únicos

La Marina Alta alberga uno de los ecosistemas mediterráneos más ricos de Europa, y proteger a las abejas es proteger la flora, la fauna y la producción artesanal de miel que caracteriza a la comarca. Como concluye Eduardo Fernández, la vigilancia y la acción preventiva son responsabilidad de toda la comunidad para mantener nuestro equilibrio natural.