Hay conversaciones que no solo hablan de negocios, sino también de identidad, de libertad y de la forma en que una persona decide construir su vida. En esta entrevista, Inma Arabí de Revista d’ací conversa con Dayana Santacreu, de empresaconconsciencia.com, sobre emprendimiento, mentalidad, crecimiento personal y el camino que la ha llevado de levantar su propio proyecto desde muy joven a desarrollar una propuesta centrada en el liderazgo consciente. Santacreu ha explicado públicamente que empezó a emprender con 18 años, que desarrolló Mascotetes y que más tarde impulsó un enfoque para ayudar a otras mujeres a dejar atrás la mentalidad de autoempleada y avanzar hacia una mentalidad de empresaria.
“Emprender no va solo de trabajar más, sino de construir una vida con sentido”
Inma Arabí: Para quien todavía no te conozca, ¿quién es Dayana Santacreu y qué te mueve hoy en tu proyecto?
Dayana Santacreu: Soy una mujer profundamente inquieta, emprendedora por naturaleza y muy conectada con el crecimiento personal. Durante muchos años he vivido el negocio desde dentro, desde la exigencia, desde la intuición y también desde el aprendizaje constante. Hoy me mueve ayudar a otras personas, especialmente a mujeres emprendedoras, a dejar de sentirse atrapadas en su propio negocio y empezar a liderarlo de una forma más consciente.
Inma Arabí: Tu trayectoria mezcla empresa, mentalidad y desarrollo personal. ¿Ese cruce nace de la experiencia?
Dayana Santacreu: Totalmente. Hay cosas que solo entiendes cuando las has vivido. Emprender puede parecer libertad desde fuera, pero muchas veces por dentro es una cárcel si no sabes delegar, poner límites o ordenar tu mente. Yo he pasado por ese proceso y por eso ahora sé que no basta con tener un negocio: hay que aprender a sostenerlo sin perderse una misma por el camino.
De autoempleada a empresaria
Inma Arabí: Hay una idea que repites mucho: pasar de autoempleada a empresaria. ¿Qué significa realmente ese cambio?
Dayana Santacreu: Significa dejar de estar apagando fuegos todo el día. Significa dejar de ser imprescindible para todo. Muchas personas creen que emprender es hacerlo todo solas, cargar con todo y aguantar. Pero eso agota, limita y termina rompiendo. El verdadero cambio llega cuando entiendes que liderar no es controlar cada detalle, sino crear estructura, visión y dirección.
Inma Arabí: ¿Y qué bloquea más ese paso?
Dayana Santacreu: La mentalidad. El miedo a delegar, la culpa por parar, la necesidad de demostrar, la dificultad para decir que no. Muchas veces no es el negocio lo que falla, sino la forma en que lo estamos viviendo. Cuando cambias por dentro, empiezan a cambiar también tus decisiones, tus prioridades y tu forma de crecer.

El valor de tocar fondo y reconstruirse
Inma Arabí: En muchas historias de emprendimiento se habla del éxito, pero poco de los momentos duros. ¿Qué papel han tenido en tu camino?
Dayana Santacreu: Han sido fundamentales. Los momentos difíciles te obligan a mirarte sin maquillaje. Ahí es donde aprendes de verdad. Yo he vivido etapas de mucha presión, de cansancio, de sentir que el negocio tiraba de mí en vez de al revés. Pero también he descubierto que cada crisis trae una oportunidad para reajustar, para hacer limpieza y para crecer con más verdad.
Inma Arabí: Entonces, ¿el miedo no desaparece?
Dayana Santacreu: No. El miedo no desaparece, pero sí puedes aprender a convivir con él de otra forma. Cuando lo reconoces y dejas de esconderlo, pierde fuerza. Para mí, la clave está en no construir desde el pánico, sino desde la conciencia.
Método BAMBÚ: crecer desde la raíz
Inma Arabí: En el vídeo aparece tu metodología. ¿Qué representa para ti ese método?
Dayana Santacreu: Representa crecimiento real. Muchas veces queremos resultados rápidos, visibles y espectaculares, pero lo importante casi siempre ocurre antes, en silencio. Igual que el bambú fortalece sus raíces antes de crecer hacia arriba, las personas y los negocios necesitan trabajar primero la base: mentalidad, energía, enfoque, límites, visión. Sin eso, cualquier crecimiento acaba siendo frágil.
Inma Arabí: O sea, menos prisa y más raíz.
Dayana Santacreu: Exacto. Menos ansiedad por aparentar crecimiento y más profundidad para sostenerlo. A veces el cambio no se ve enseguida, pero eso no significa que no esté ocurriendo.
Liderar sin renunciar a una misma
Inma Arabí: ¿Qué le dirías hoy a una emprendedora que siente que su negocio la ha terminado absorbiendo?
Dayana Santacreu: Le diría que no está sola y que se puede salir de ahí. Que no ha venido al mundo solo a sobrevivir su agenda. Se puede aprender a liderar de otro modo, a ordenar prioridades, a profesionalizar procesos y a recuperar tiempo, claridad y disfrute. El negocio tiene que estar al servicio de tu vida, no al revés.
Inma Arabí: ¿Y por dónde se empieza?
Dayana Santacreu: Por mirarse con honestidad. Por reconocer qué te drena, qué sostienes por miedo y qué parte de tu forma de trabajar ya no te sirve. A partir de ahí, toca reconstruir: estructura, foco, hábitos, decisiones y entorno.
Una visión más humana del éxito
Inma Arabí: Después de todo lo vivido, ¿cómo defines hoy el éxito?
Dayana Santacreu: Para mí, el éxito ya no es solo facturar más. Es tener coherencia. Es poder crecer sin traicionarte. Es construir algo sólido, útil y alineado con quien eres. Y también es poder ayudar a otras personas a acelerar procesos que a ti te costaron años comprender.
Inma Arabí: Para cerrar, una idea que te acompañe.
Dayana Santacreu: Que crecer de verdad no siempre se ve al principio. Primero va la raíz. Luego llega todo lo demás.

La conversación con Dayana Santacreu deja una idea poderosa: emprender no debería equivaler a vivir en modo supervivencia. Su mirada pone el foco en algo que a menudo se olvida entre estrategias, ventas y productividad: sin estructura interna, el crecimiento externo se vuelve insostenible. Y quizá ahí esté una de las claves más valiosas de esta entrevista: antes de escalar, hay que echar raíces. Esa idea conecta con lo que Santacreu ha contado públicamente sobre su evolución desde Mascotetes hacia una propuesta de mentoría centrada en liderazgo, mentalidad y libertad empresarial.
