Los 36.000 euros recaudados en esta tercera edición se destinarán a la creación de una escuela de educación preescolar en Mozambique y a la ampliación de un centro de formación ocupacional para jóvenes con discapacidad intelectual en Nepal.
África Directo y Familia de Hetauda han recibido el III Premio Internacional a la Educación Vicent Berenguer, celebrado el viernes 23 de octubre en el Auditori Teulada Moraira. En esta tercera edición, los 36.000 euros recaudados se han repartido a partes iguales entre las dos entidades, que destinarán los fondos a desarrollar sendos proyectos educativos en Mozambique y Nepal.

María Arrizabalaga, en representación de la Fundación África Directo, y Aina Barca, fundadora y presidenta de Familia de Hetauda, fueron las encargadas de recoger los trofeos y explicar al público el alcance de sus iniciativas.
En Mozambique, los 18.000 euros permitirán rehabilitar un antiguo pabellón de la misión de Fonte Boa, en la provincia de Tete, para convertirlo en una escuela de educación preescolar. El centro contará con tres aulas, comedor, cocina, baños, patio y el equipamiento necesario para atender a unos 250 niños y niñas de entre tres y cinco años. Además de facilitar el acceso temprano a la educación, la iniciativa contribuirá a que sus familias puedan dedicar más tiempo a las labores agrícolas y a la obtención de ingresos.
Por su parte, Familia de Hetauda destinará los otros 18.000 euros a ampliar el centro ocupacional Asha, en Nepal. El proyecto ofrecerá nuevas oportunidades de formación, estimulación, fisioterapia y aprendizaje de oficios a jóvenes con discapacidad intelectual, favoreciendo su autonomía y futura inclusión sociolaboral.

Durante su intervención, Aina Barca recordó cómo, hace 14 años, descubrió la discriminación y la falta de oportunidades educativas que sufrían muchos niños con discapacidad intelectual en Nepal. Aquella experiencia la llevó a fundar Familia de Hetauda en 2012. Hoy, la organización cuenta con tres escuelas y atiende a más de 157 niños y jóvenes, aunque todavía son muchos quienes esperan una oportunidad. «La esperanza no es algo que se tiene, sino que se crea a través de la acción», defendió Barca durante la gala.
La ceremonia estuvo conducida por Mabel Ferrando y contó con las actuaciones musicales del tenor José Monfort, acompañado al piano por Sonia Vallés. También hubo un recuerdo especial para Vicent Berenguer, cuya figura y compromiso con la educación estuvieron presentes durante toda la velada, celebrada pocos días después del primer aniversario de su fallecimiento.
El presidente de la asociación organizadora, Antonio Monfort, reivindicó la necesidad de continuar haciendo crecer el premio y recordó el mensaje que el misionero dejó a su equipo: «No os canséis. Continuad trabajando por aquellos que tanto lo necesitan». La familia de Vicent Berenguer recibió, además, un Árbol de la Esperanza, la Unión y la Solidaridad, una obra creada por Juan Miguel Vives como homenaje a su legado.

Como embajador de esta tercera edición, Juan Pablo Signes, fundador de Factoria d’Idees, destacó durante su intervención el papel de la educación como herramienta de transformación social. Signes invitó a no dar por conquistados los avances y las oportunidades que hoy parecen cotidianos y defendió la educación como «la herramienta más revolucionaria» para desarrollar el pensamiento crítico, proteger los derechos y transformar la realidad. Asimismo, propuso impulsar una beca de comunicación vinculada al premio, con el apoyo y la tutorización de Factoria d’Idees, para que un estudiante pueda colaborar en la difusión de esta iniciativa solidaria.
El premio, que nació en 2024 con una dotación de 20.000 euros, ha aumentado progresivamente su alcance hasta alcanzar los 36.000 euros de esta edición. En sus tres convocatorias ha destinado ya 86.000 euros a seis proyectos educativos en cinco países: Benín, Camerún, Sierra Leona, Mozambique y Nepal.
La gala volvió a poner de manifiesto el compromiso solidario de la Marina Alta y la importancia de sumar esfuerzos para que la educación llegue a quienes más la necesitan. Una iniciativa que mantiene vivo el legado de Vicent Berenguer y que aspira a seguir creciendo con la colaboración de empresas, instituciones y particulares.
