Cada primavera, los campos de la Marina Alta se llenan de color, aromas y flores mediterráneas. Pero detrás de ese paisaje que tanto define nuestra tierra existe un trabajo silencioso y esencial: el de las abejas. Por eso, cada 20 de mayo, se celebra el Día Mundial de las Abejas, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de estos pequeños insectos para la biodiversidad, la agricultura y el equilibrio natural.
Desde Miel Montgó, empresa vinculada al territorio y a la apicultura ecológica, recuerdan que las abejas son mucho más que productoras de miel. Su papel como polinizadoras resulta fundamental para la reproducción de numerosas plantas, la formación de frutos y la conservación de los paisajes mediterráneos que forman parte de la identidad de la Costa Blanca.
Las abejas y el paisaje mediterráneo
En entornos naturales como el Parque Natural del Montgó, las abejas encuentran una enorme riqueza botánica: romero, tomillo, algarrobo, lavanda o azahar son solo algunas de las especies que alimentan a las colmenas y dan personalidad a las mieles locales.
Cada vuelo entre flor y flor contribuye a mantener viva una red natural imprescindible para el ecosistema. Sin polinizadores, muchos cultivos disminuirían y la biodiversidad se vería seriamente afectada.
Además, las abejas también se han convertido en bioindicadoras del estado ambiental. Su bienestar refleja la salud del paisaje y alerta sobre problemas como la pérdida de biodiversidad, el uso excesivo de productos químicos o el impacto del cambio climático.
Miel Montgó, Mucho más que miel
Desde Miel Montgó defienden una forma de apicultura ligada al respeto por el territorio, la sostenibilidad y la divulgación. Por ello, además de producir miel ecológica, desarrollan actividades como rutas de apiturismo, talleres educativos y catas para acercar el mundo de las abejas a vecinos y visitantes.
Con motivo del Día Mundial de las Abejas, estos contenidos también servirán como material divulgativo para medios locales, hoteles, distribuidores y entidades educativas, reforzando la importancia de proteger a los polinizadores y el entorno que habitan.
Durante el mes de mayo, las experiencias relacionadas con las abejas y la miel se convierten también en una oportunidad perfecta para descubrir otra forma de turismo más consciente y conectada con la naturaleza de la Marina Alta.
Una invitación a cuidar el territorio
Celebrar el Día Mundial de las Abejas es también recordar que pequeñas acciones pueden marcar la diferencia: consumir productos locales, plantar especies melíferas, apoyar proyectos sostenibles o aprender más sobre biodiversidad son formas sencillas de contribuir.
Porque detrás de cada tarro de miel hay flores, paisaje, tradición y miles de abejas trabajando para mantener el equilibrio de la naturaleza.
Y quizá ahora, cuando volvamos a escuchar ese zumbido entre los campos mediterráneos, lo hagamos con otra mirada.
La Costa Blanca y la Marina Alta son conocidas por su clima mediterráneo, su biodiversidad y la tradición apícola en zonas como el Parque Natural del Montgó. Sin embargo, este equilibrio natural podría verse alterado por la llegada de un grupo de insectos invasores que preocupa cada vez más a agricultores, apicultores y amantes de la naturaleza: las avispas invasoras llamadas Vespa Velutina.
Aunque por el momento en la Marina Alta no se han detectado colonias establecidas, los apicultores locales siguen la situación con atención. Eduardo Fernández, de Miel Montgó, explica que estas especies pueden avanzar rápidamente si encuentran condiciones favorables y ausencia de depredadores naturales. Su experiencia nos recuerda que la vigilancia y la prevención son clave para proteger las colmenas y la biodiversidad local.
¿Por qué preocupa la avispa Velutina?
La principal amenaza de estas avispas no es solo su picadura, sino el impacto ecológico que pueden tener sobre las abejas melíferas y otros polinizadores. Como señala Eduardo Fernández, estas avispas son depredadoras eficientes y pueden reducir significativamente la población de abejas, afectando no solo la producción de miel sino también la polinización de cultivos y plantas silvestres, pilares del ecosistema mediterráneo.
Lo que podemos aprender de otras regiones
En otras zonas de España y Europa, la progresión de especies invasoras ha demostrado que pueden colonizar rápidamente nuevos territorios. Eduardo Fernández destaca que en estos lugares los apicultores han protegido sus colmenas con trampas específicas, vigilancia constante y coordinación con las autoridades para erradicar los nidos antes de que se establezcan.
Una respuesta conjunta para proteger la biodiversidad🤝
Los expertos coinciden en que la respuesta debe ser colectiva. No solo deben actuar los apicultores: la cooperación entre la ciudadanía, las administraciones locales y las asociaciones ecológicas es fundamental. Detectar la presencia de avispas invasoras y avisar a las autoridades permite activar protocolos de control y minimizar su expansión.
Cuidar lo que nos hace únicos
La Marina Alta alberga uno de los ecosistemas mediterráneos más ricos de Europa, y proteger a las abejas es proteger la flora, la fauna y la producción artesanal de miel que caracteriza a la comarca. Como concluye Eduardo Fernández, la vigilancia y la acción preventiva son responsabilidad de toda la comunidad para mantener nuestro equilibrio natural.
Apicultors Montgó, una apuesta por la miel de calidad
De una reunión de amigos y su pasión por la naturaleza, por esta comarca y por la miel surgió la idea de crear un proyecto que aprovechara las excelencias de esta zona y apostara por la elaboración de una miel de calidad: Apicultors Montgó.
En el año 2016 nace Apicultors Montgó, una asociación sin ánimo de lucro que reúne a una parte del sector de la Marina Alta amantes de la apicultura y las abejas y, sobre todo, de su entorno natural. De esa reunión de amigos y un accidente con un enjambre surgió la idea de profesionalizar la cría de abejas y montar la asociación.
Su principal finalidad es proteger a la abeja autóctona y su entorno y además, hacer una miel de calidad excelente.
Esta asociación acoge tanto a apicultores profesionales como a aficionados, grandes y pequeños productores, así como personas con inquietudes que quieran iniciarse o simplemente defensores del medio ambiente, la agricultura, y, por supuesto, las abejas. Tod@s son bienvenid@s.
Impulsar las técnicas y conocimientos relacionados con la cría de estos insectos y promover la polinización. Tienen varios proyectos en mente y uno de ellos es elaborar una miel de calidad excelente. Una miel con marca propia, Miel Montgó, con abejas alimentadas de la gran variedad de flora que habita en el Parque Natural del Montgó. Una miel natural que varía sus características según la temporada del año, porque en cada estación, esta colosal montaña tiene unas variedades de flores distintas que le dan a la Miel Montgó sabores y características diferentes según la flor.
Las abejas son alimentadas naturalmente, por lo tanto, la miel que producen es autóctona y natural.
Su sueño, conseguir una Denominación de Origen Marina Alta para su Miel Montgó. Sus esfuerzos se centran en ofrecer un producto excelente y de kilómetro cero, aunque saben que eso conlleva un precio más elevado y el mercado al que va dirigido su miel está enfocado principalmente hacia la restauración y las tiendas gourmet, en una primera etapa.
Siguen trabajando e impulsando las técnicas y conocimientos relacionados con la cría de estos insectos. Así que, actualmente, se desplazan hasta colegios para dar charlas sobre apicultura y la elaboración de la miel para que los más pequeñ@s conozcan este oficio y despertar el interés de los futuros apicultores. En los últimos años la asociación mantiene un crecimiento constante, tanto en número de colmenas, de explotaciones y de apicultores y aficionados a este sector.
Ellos sueñan en grande y su objetivo es hacer crecer la asociación porque juntos tienen más fuerza en este sector que vive las inclemencias del clima (escasez de lluvia) y la importación de miel y enfermedades. Uno de los proyectos que se está ultimando es poder trabajar con un obrador compartido y poder envasar diferentes tipos de miel con registro sanitario propio para abaratar costes entre los asociados. Animan e invitan a asociarse a todo aquel/aquella que tenga, aunque sea una mínima curiosidad por este mundo de las abejas o que simplemente quieran colaborar en la protección y mantenimiento de los campos, la flora y las abejas del Parque Natural el Montgó, y que pasen a formar parte de este proyecto que crece poco a poco y que trabaja con ilusión por ofrecer miel de una calidad excelente con denominación de origen Marina Alta.