El próximo jueves 13 de agosto, Dénia acogerá una jornada solidaria que invita a mirar hacia el Sáhara Occidental desde la memoria, la realidad y, sobre todo, la esperanza. Bajo el lema “Menos minas, más flores”, el espacio Códigos de Arte, en el Carreró de Morant, 8, será el escenario de un encuentro organizado por We Through The Wall, con la colaboración de Pitimini Flowers.
A partir de las 19:30 horas, quienes se acerquen podrán conocer diferentes realidades relacionadas con el pueblo saharaui a través de una programación que combina fotografía, cine, divulgación y diálogo.
Una tarde para conocer y reflexionar
Uno de los momentos centrales de la jornada será la proyección del documental Between Sand and Sky: Children of the Exile, una mirada a la realidad de los niños y niñas que viven en los campamentos de refugiados saharauis.
El programa también incluye una exposición fotográfica sobre las consecuencias del muro y las minas en el desierto del Sáhara Occidental, acercando al público una problemática que continúa teniendo consecuencias sobre la población y el territorio.
La jornada contará además con una charla de Isidora J. Ramírez Garmendia, abogada internacionalista, doctoranda en Derechos Humanos y especialista en muros y fronteras. Junto a ella participará Yacub El Mami, delegado saharaui en la Comunitat Valenciana, que compartirá con los asistentes la situación actual del pueblo saharaui y los desafíos a los que se enfrenta.
Una flor como símbolo de esperanza
El propio nombre de la iniciativa resume su espíritu: cambiar la imagen de un territorio marcado por las minas y el conflicto por otra vinculada a la vida y la esperanza.
La entrada tiene un precio de 10 euros e incluye una flor, símbolo de la campaña “Menos minas, más flores”. Todos los arreglos florales han sido donados por Pitimini Flowers, colaborador de esta iniciativa. La recaudación se destinará a los proyectos humanitarios que We Through The Wall desarrolla en los campamentos de refugiados saharauis.
Una propuesta diferente para este verano en Dénia que va más allá de una actividad cultural: una oportunidad para escuchar, conocer una realidad que sigue necesitando visibilidad y contribuir, desde aquí, a una iniciativa solidaria.
📍 Códigos de Arte, Carreró de Morant, 8, Dénia 📅 Jueves 13 de agosto 🕢 19:30 h 🎟️ Entrada: 10 € + flor solidaria
Porque a veces un pequeño gesto también puede ayudar a construir esperanza.
Este verano, el comercio de Gata de Gorgos pone en marcha una nueva campaña bajo el lema Gata et dona aire, Ven por el arte y vuelve por el comercio», una iniciativa que invita tanto a visitantes como vecinos a descubrir otra manera de disfrutar de la Marina Alta.
Coincidiendo con la celebración de Art al Vent, el municipio se transforma en un gran museo al aire libre, con sus calles decoradas con las tradicionales teles que cada año atraen miles de personas. Pero la propuesta va más allá de la exposición artística.
El objetivo de la campaña es aprovechar esta cita cultural para poner en valor el comercio de proximidad, la artesanía, la gastronomía y los negocios que dan vida en el pueblo durante todo el año.
Bajo un mensaje fresco y veraniego, Gata et dona aire, la campaña invita a huir de las aglomeraciones de la costa y descubrir un pueblo donde pasear con tranquilidad, disfrutar de la sombra de sus calles, tomar algo en una terraza, visitar los comercios locales y conocer los oficios y productos que forman parte de la identidad de Gata.
Con esta iniciativa, la asociación pretende reforzar la idea que comprar al comercio local también forma parte de la experiencia de visitar Gata, convirtiendo cada paseo en una oportunidad para descubrir productos únicos, negocios con historia y un trato próximo y personal.
La campaña estará activa durante todo el mes de julio e invita a hacer una parada a Gata, respirar otro ritmo y descubrir que, más allá del arte, hay un pueblo lleno de comercio, gastronomía y autenticidad.
Gata et dona Aireeeee. Ven por el arte y vuelve por el comercio.
Hay campañas que no solo comunican, sino que conectan con algo más profundo. La nueva acción del Comerç de Verger – Cover llega precisamente con esa intención: recordarnos que comprar en el pueblo no es solo una opción, sino una forma de estar en el mundo.
Con una imagen visual muy potente y vibrante, dominada por el color naranja —energía, cercanía y vitalidad— la campaña lanza un mensaje claro y directo: “Comprar local és una actitud”.
Una frase que resume mucho más que una idea comercial. Es una declaración de identidad, de pertenencia y de confianza en el tejido que sostiene la vida cotidiana del municipio.
El valor de lo cercano
En un mundo cada vez más digitalizado, donde todo parece depender de recomendaciones automáticas y algoritmos, el comercio local reivindica otra lógica: la de las personas.
Aquí no hay inteligencia artificial que decida por ti, ni filtros impersonales que sustituyan la experiencia humana. Aquí hay memoria, trato directo y conocimiento real de quienes entran por la puerta.
Como dice la campaña:
“El comerç local no té algorisme, té memòria”
“Qui compra al poble no necessita GPS”
Frases que apelan a una realidad que muchas veces damos por hecha: cuando compras en el pueblo, no empiezas de cero. Te conocen, te reconocen y te acompañan en lo que necesitas.
Mucho más que comprar
El comercio local de El Verger no es solo un lugar donde se intercambian productos. Es un espacio de relaciones, de confianza y de vida compartida. Es donde te ayudan a encontrar lo que buscas, pero también donde muchas veces te recomiendan lo que no sabías que necesitabas.
Comprar en el pueblo significa apostar por la cercanía, por la sostenibilidad del entorno y por una economía que vuelve directamente a la comunidad.
Una actitud que construye pueblo
Esta campaña no solo invita a consumir de proximidad. Invita a reflexionar sobre qué tipo de pueblo queremos construir. Uno donde las decisiones de compra fortalecen vínculos, mantienen persianas abiertas y hacen que las calles sigan vivas.
Porque al final, comprar local no es nostalgia: es futuro.
Hay eventos que ya forman parte del verano en la Marina Alta, y Art al Vent es, sin duda, uno de ellos. Del 3 al 24 de julio de 2026, Gata de Gorgos celebrará la XXIII edición de esta exposición internacional de arte textil al aire libre, considerada la más importante de España en su especialidad y una de las muestras más singulares del Mediterráneo.
Durante tres semanas, el municipio volverá a convertirse en una gran galería de arte a cielo abierto, donde vecinos y visitantes podrán pasear entre balcones decorados con auténticas obras textiles llegadas de diferentes rincones del mundo.
Una edición con nuevo recorrido
La principal novedad de este año será el cambio de ubicación de la exposición. Debido a las obras de remodelación de la calle La Bassa, el recorrido se trasladará a un nuevo itinerario que comenzará en la Plaça de l’Església, continuará por las calles Doctor Gómez Ferrer y Constitució, para finalizar en la Plaça Nova.
El objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer un recorrido cómodo y atractivo donde las obras puedan lucir en todo su esplendor colgadas de los balcones, manteniendo la esencia que ha convertido a Art al Vent en una cita imprescindible del calendario cultural de la Costa Blanca.
83 obras procedentes de 17 países
La edición de 2026 reunirá 83 piezas textiles creadas por artistas de 17 países diferentes, confirmando el carácter internacional de una muestra que, edición tras edición, continúa creciendo tanto en participación como en prestigio.
Cada obra refleja distintas técnicas, estilos, colores y formas de entender el arte textil, creando un recorrido lleno de creatividad que sorprende tanto a quienes visitan Gata por primera vez como a quienes regresan cada verano para descubrir las nuevas propuestas.
Desde la Concejalía de Cultura destacan el compromiso de todos los artistas que envían sus creaciones desde diferentes partes del mundo, así como la colaboración de los vecinos que ceden sus balcones para hacer posible esta exposición tan especial.
Mucho más que una exposición
Art al Vent no solo transforma las calles del municipio, sino que también dinamiza la vida cultural y comercial de Gata de Gorgos.
Durante las semanas que dura la muestra se ha preparado una programación complementaria con actividades para disfrutar de las noches de verano. La música volverá a tener un papel protagonista, acompañada de visitas guiadas, charlas y diferentes propuestas culturales pensadas para todos los públicos.
Entre las actividades más esperadas destaca la performance visual «Teixint la memòria», que tendrá lugar el sábado 11 de julio a las 22:00 horas en la Plaça Nova. Un espectáculo que promete convertirse en uno de los momentos más especiales de esta edición.
Una seña de identidad de Gata de Gorgos
Después de veintitrés ediciones, Art al Vent se ha consolidado como uno de los grandes referentes culturales de la Marina Alta. Lo que comenzó como una exposición de arte textil ha evolucionado hasta convertirse en una auténtica seña de identidad para Gata de Gorgos.
Además de acercar el arte a la calle, el evento supone un importante impulso para el comercio local, la hostelería y la artesanía del municipio, atrayendo cada verano a miles de visitantes que aprovechan la ocasión para descubrir el encanto de Gata, sus tiendas tradicionales y su gastronomía.
Este mes de julio, volverán a ser los balcones quienes cuenten historias a través de tejidos, colores y creatividad. Una invitación perfecta para pasear sin prisas, dejarse sorprender y disfrutar de una de las propuestas culturales más originales de la Costa Blanca.
Porque hay exposiciones que se visitan… y otras, como Art al Vent, que simplemente se viven.
Hay lugares que se visitan una vez y otros que se quedan para siempre. La Marina Alta pertenece a esa segunda categoría. Situada en el norte de la provincia de Alicante, esta comarca se ha convertido en uno de los destinos más apreciados de la Costa Blanca gracias a una combinación difícil de encontrar: mar, montaña, gastronomía, tradición y calidad de vida.
Con pueblos tan conocidos como Dénia, Jávea, Calp, Moraira, Benissa, Teulada, Gata de Gorgos o Pego, la Marina Alta ofrece experiencias para todos los gustos. Desde quienes buscan playas y calas de aguas cristalinas hasta quienes prefieren perderse entre senderos, mercados tradicionales o pequeños pueblos llenos de historia.
Un Mediterráneo diferente
Uno de los grandes atractivos de la Marina Alta es su diversidad paisajística. En pocos kilómetros es posible pasar de contemplar el mar desde los acantilados del Cap de la Nau o el Cap de Sant Antoni a recorrer los campos de almendros, viñedos y naranjos que forman parte del paisaje interior.
La comarca cuenta además con algunos de los espacios naturales más emblemáticos de la Comunidad Valenciana, como el Parque Natural del Montgó, la Vall de Laguar, la Vall de Gallinera o el Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva.
Tradición que sigue viva
La Marina Alta también destaca por conservar su identidad. A lo largo del año se celebran numerosas fiestas y eventos que forman parte de la cultura local: Fallas, Moros y Cristianos, fiestas patronales, ferias gastronómicas, mercados artesanales y festivales que reúnen a vecinos y visitantes.
La artesanía sigue teniendo un papel importante en municipios como Gata de Gorgos, conocida por sus productos elaborados con palma, esparto y mimbre, mientras que mercados y comercios locales continúan siendo puntos de encuentro donde descubrir productos únicos y cercanos.
Una gastronomía que habla del territorio
Hablar de la Marina Alta es hablar de buena mesa. El arroz en todas sus versiones, la gamba roja de Dénia, los embutidos tradicionales, la miel, los vinos de la comarca o los productos de la huerta forman parte de una gastronomía que combina tradición e innovación.
Muchos restaurantes de la zona han sabido reinterpretar las recetas de siempre sin perder la esencia mediterránea que caracteriza a esta tierra.
Mucho más que un destino turístico
Quizá el secreto de la Marina Alta sea precisamente ese: no es solo un lugar para visitar, sino un lugar para vivir. Más de 300 días de sol al año, un ritmo de vida tranquilo, una amplia oferta cultural y gastronómica y un entorno natural privilegiado hacen que cada vez más personas elijan esta comarca para pasar largas temporadas o establecer aquí su hogar.
Porque la Marina Alta no es solo una parte de la Costa Blanca. Es una forma de entender la vida, de disfrutar del Mediterráneo y de recordar que, a veces, los mejores lugares están mucho más cerca de lo que pensamos.