Muchos asocian la Costa Blanca con playas, sol y turismo de verano, pero la región tiene un encanto especial durante el otoño y el invierno. Con menos multitudes, temperaturas suaves y paisajes igual de espectaculares que en verano, es la época perfecta para disfrutar de la naturaleza, la tranquilidad y la gastronomía mediterránea de manera diferente.
Senderismo y naturaleza en la Costa Blanca
El otoño transforma los paisajes de la Costa Blanca, pintando montañas y parques con tonos cálidos. La Serra Gelada, el Montgó o las rutas del Parque Natural de la Font Roja ofrecen recorridos ideales para caminatas familiares o excursiones de mayor dificultad. La brisa del mar y los colores otoñales crean un ambiente relajante que invita a desconectar del ritmo urbano.
Playas y paseos junto al mar mediterráneo
Aunque el agua esté fría para bañarse, las playas de la Costa Blanca en otoño e invierno tienen un encanto especial. Pasear por la arena, escuchar las olas y contemplar el atardecer sin aglomeraciones ofrece una experiencia casi mágica. Localidades como Dénia, Jávea o Calpe permiten disfrutar de la belleza costera con calma, admirando la arquitectura mediterránea desde un ángulo distinto al del verano.
Gastronomía y mercados locales en otoño
El otoño e invierno son perfectos para descubrir la cocina de temporada. Arroces, guisos y productos frescos de la huerta están en su mejor momento. Los mercados locales, como los de Xaló, Benidorm o Denia, ofrecen una visión auténtica de la vida mediterránea. Probar dulces tradicionales como los pastissets de moniato, frutas de temporada como la calabaza o las naranjas y productos artesanales es un plan ideal para combinar gastronomía y cultura.
Escapadas culturales, uno de los planes de Otoño en la Costa Blanca: escapadas y planes
Además de naturaleza y gastronomía, la Costa Blanca cuenta con museos, rutas históricas y festivales de invierno. Desde visitar Castillos como el de Dénia hasta disfrutar de eventos navideños como la Fira de Fires en Ondara que ahora comienza., Nuestra zona ofrece opciones para todos los gustos.
Visitar la Costa Blanca en otoño y fuera de la temporada alta permite descubrir un lado más auténtico y tranquilo, disfrutando de la belleza natural, la historia y la gastronomía sin las prisas del turismo masivo. El otoño y el invierno son, sin duda, momentos ideales para reconectar con la naturaleza y vivir experiencias únicas en esta región mediterránea.
La Marina Alta es una comarca alicantina que esconde auténticas joyas en forma de pueblos con encanto. Desde la costa hasta el interior, sus calles empedradas, su gastronomía y su entorno natural la convierten en un destino perfecto para los amantes de la tranquilidad y la belleza mediterránea. Hoy te presentamos cuatro pueblos que enamoran y que no puedes dejar de visitar.
Jávea (Xàbia)
Jávea es uno de los destinos más cautivadores de la Marina Alta. Sus calas de aguas cristalinas, como la Granadella o el Portitxol, son un auténtico paraíso. El casco antiguo, con su arquitectura gótica y su iglesia-fortaleza de San Bartolomé, nos transporta a otra época.
Además, su oferta gastronómica es inmejorable, con platos como el arroz a banda o el pulpo seco que te llevarán a saborear el auténtico Mediterráneo.
Alcalalí
Ubicado en el valle de Jalón, Alcalalí es un pequeño pueblo con un encanto especial. Destaca por su torre medieval, sus calles estrechas y sus campos de almendros, que en febrero se visten de rosa con la floración. Es el lugar perfecto para los amantes del turismo rural y del senderismo, con rutas como la del Coll de Rates que te permitirá descubrir el interior de la Marina Alta.
Benissa, uno de los 4 pueblos para enamorarte de la Marina Alta este septiembre
Benissa combina lo mejor del interior y de la costa. Su centro histórico está lleno de casonas señoriales y rincones con historia, como la iglesia de la Puríssima Xiqueta o el convento de los Franciscanos. Su costa, con calas como la Fustera o el Baladrar, ofrece paisajes espectaculares para disfrutar del mar y el sol casi durante todo el año.
Gata de Gorgos
Conocida por su tradición artesanal, Gata de Gorgos es el paraíso de los amantes de la artesanía. Sus tiendas de mimbre, esparto y cerámica ofrecen productos únicos. Además, su casco antiguo conserva el encanto de los pueblos mediterráneos, con calles estrechas y fachadas de colores. También es un destino ideal para los senderistas, con rutas por la cercana montaña donde disfrutar de unas vistas espectaculares de la Marina.
Cada uno de estos pueblos tiene algo único que ofrecer y reflejan la esencia de la Marina Alta.
Si buscas rincones con historia, paisajes de ensueño y una gastronomía que conquista el paladar, la Marina Alta te ofrece todo esto y mucho más. Ya sea para una escapada de fin de semana o para perderte durante unos días en la tranquilidad de sus pueblos que, sin duda, te recibirán con los brazos abiertos.
Explorar sus calles, descubrir su cultura y dejarse seducir por su esencia mediterránea es una experiencia que merece la pena vivir. Así que, ¿a qué esperas para planear tu próxima visita por la Marina Alta?
En la Marina Alta hay un aroma que nos conecta con la historia: el de la escaldà de la pansa. Un proceso ancestral que transformaba la uva moscatel en uno de los productos más emblemáticos de nuestra tierra: la pasa.
Durante siglos, esta práctica fue la base económica y cultural de muchos pueblos de la comarca. Las familias enteras se reunían en verano para trabajar juntas, siguiendo un ritual cargado de tradición.
El proceso comenzaba al encender el fuego y calentar grandes calderas de agua mezclada con sosa cáustica. Allí, racimo a racimo, se introducían las uvas durante unos segundos para “escaldarlas”. Este gesto, que da nombre a la tradición, facilitaba que la piel se abriera y el grano se secara más rápido. Después, se extendían cuidadosamente en cañizos y se dejaban al sol durante días, bajo la atenta mirada de quienes velaban por que todo saliera bien.
Pero el clima siempre fue un factor decisivo. Si las nubes amenazaban con lluvia, los cañizos se trasladaban rápidamente al Riurau, esas construcciones típicas de la Marina Alta con arcadas abiertas que servían de refugio y protegían las uvas de la humedad. Gracias al Riurau, la producción podía continuar sin perder calidad. Una vez secas, las pasas se recogían y se almacenaban, listas para consumirse o exportarse.
Hoy, aunque ya no forma parte del día a día, la Escaldà vuelve poco a poco gracias al esfuerzo de asociaciones, ayuntamientos y vecinos que se empeñan en mantener viva esta herencia. Lugares como Jesús Pobre, Llíber o Pedreguer organizan cada verano demostraciones abiertas al público, donde mayores y pequeños pueden descubrir todo el proceso.
Más que un recuerdo, la Escaldà de la Pansa es identidad, unión y respeto por lo que fuimos. Participar en estas jornadas es viajar atrás en el tiempo, sentir el calor de la tradición y reconocer el valor de todas las personas que mantienen vivo este legado.
Porque la pansa no es solo un fruto seco: es la historia de la Marina Alta, contada a través de generaciones.
Si buscas una experiencia que combine naturaleza, historia y panorámicas espectaculares, la Torre del Gerro en Dénia es un destino ideal para este verano.
Un poco de historia sobre la Torre del Gerro
Erigida entre 1553 y 1554 bajo el reinado de Carlos I, la Torre del Gerro formaba parte de una red de atalayas costeras cuya misión era protegernos de los ataques de los piratas berberiscos. Su forma característica, semejante a un jarro —o gerro en valenciano—, es lo que da nombre a esta torre vigía de 13,5 metros de altura, construida en mampostería local y reforzada con contrafuertes que le dan aún más personalidad. Desde lo alto, luce orgullosa el escudo de Carlos V junto al emblema del Reino de Valencia.
La ruta, un paseo con sabor a mar
La ruta hasta la torre comienza al final del paseo de Les Rotes, en Dénia, y recorre calas, acantilados y zonas rocosas hasta alcanzar la base de la calle Vía Láctea, donde da comienzo la ascensión —moderadamente exigente. El camino está señalizado y es transitado tanto por caminantes como ciclistas.
Les Rotes, DéniaLes Rotes, Dénia
Lo que verás desde arriba
Las vistas desde la torre son impresionantes: el azul infinito del Mediterráneo, el perfil de Les Rotes, el Cabo de Sant Antoni e incluso, con buen tiempo, se pueden vislumbrar las islas de Ibiza y Formentera en el horizonte. De noche, el cielo estrellado se convierte en un cuadro perfecto, lejos de la contaminación lumínica.
Torre del Gerro, Patrimonio y respeto al entorno
La Torre del Gerro es un Bien de Interés Cultural, restaurada en 1972 por el Ayuntamiento de Dénia, y forma parte de la Ruta de los Castillo de la Frontera del Miedo, que destaca los vestigios defensivos de la Costa Blanca. Al visitarla, recuerda cuidar el entorno, respetar los senderos y llevarte solo los recuerdos.
¿Por qué este plan es infalible?
Es una escapada accesible para toda la familia, que mezcla historia y naturaleza sin complicaciones.
El camino hacia arriba y las vistas recompensan cada paso.
Es el plan perfecto para sentirte conectado con la Costa Blanca, su pasado y su belleza más sincera.
Viajar en familia a la Costa Blanca es sinónimo de sol, mar y seguridad. Si estás buscando playas adaptadas para niños, con aguas tranquilas, buena accesibilidad y los servicios necesarios, aquí te presentamos tres de las mejores opciones: Les Marines (Dénia), La Fossa (Calpe) y L’Arenal (Jávea): Playas de la Costa Blanca perfectas para ir con niños para un día de verano sin preocupaciones, tanto si vienes de vacaciones como si eres residente.
1. Les Marines (Dénia): Arena fina y amplitud para todos
Situada al norte de Dénia, Les Marines es una extensa playa de arena dorada que destaca por su amplitud, ideal para familias con niños pequeños. El acceso es fácil, con zonas de aparcamiento cercanas, pasarelas de madera y servicios de alquiler de hamacas y sombrillas. Dispone de vigilancia, juegos infantiles y chiringuitos donde tomar algo mientras los niños juegan.
Ventajas para familias:
Zona de juegos y deportes
Varios Restaurantes familiares cerca
Agua poco profunda y con pocas rocas
2. La Fossa (Calpe): Aguas cristalinas y ambiente relajado
Bajo la imponente silueta del Peñón de Ifach, la Playa de la Fossa ofrece un entorno idóneo para pasar el día con niños. Su paseo marítimo está lleno de heladerías, tiendas y restaurantes, lo que la convierte en una opción muy cómoda. Además, la calidad de sus aguas es excelente, con bandera azul y servicios de socorrismo activos durante el verano.
Ventajas para familias:
Amplia oferta de ocio y restauración
Duchas, aseos y accesibilidad universal
Actividades acuáticas para todas las edades
3. L’Arenal (Jávea): Una de las mejores playas de la Costa Blanca perfectas para ir con niños
En el centro de la bahía de Jávea se encuentra L’Arenal, una playa urbana de arena fina y ambiente animado. Con su amplio paseo lleno de terrazas y comercios, es ideal para pasar un día completo en familia. Además de contar con todos los servicios (alquileres, socorrismo, juegos infantiles), su poca profundidad y oleaje moderado la hacen perfecta para los más pequeños.
Ventajas para familias:
Ambiente animado y seguro
Cercanía a tiendas, restaurantes y heladerías
Espacio para juegos y deportes en la arena
Les Marines, La Fossa y L’Arenal son tres ejemplos de playas pensadas para disfrutar en familia sin renunciar a la comodidad. Servicios completos, entorno seguro y una oferta de ocio variada hacen que estos arenales sean siempre una apuesta segura. Este verano, prepara el protector solar, los juguetes de playa y muchas ganas de pasarlo bien. ¡Las mejores vacaciones están más cerca de lo que crees!
🌊 Las mejores playas de la Marina Alta para disfrutar del verano (y del mar en estado puro) ☀️
Verano es sinónimo de mar, de sol en la piel, de arena entre los dedos y de esa sensación de desconexión absoluta que solo se experimenta frente al Mediterráneo. En la Marina Alta, vivir el verano significa hacerlo al ritmo de las olas, con vistas infinitas y calas que parecen postales. Hoy, desde la Revista d’Ací, te compartimos algunas de las playas más especiales para disfrutar del verano a tu manera.
Les Rotes- Dénia
📍 Playa del Arenal (Xàbia)
Una de las más conocidas y queridas de la zona. Amplia, de arena fina y con aguas tranquilas, perfecta para ir en familia o con amigos. Lo mejor: su paseo marítimo está lleno de restaurantes, heladerías, tiendas y un ambiente vivo tanto de día como de noche. Aquí puedes pasar el día entero, del chapuzón al cóctel al atardecer.
📍 Cala del Moraig (Benitatxell)
Escondida entre acantilados y de aguas turquesa, esta cala es ideal para quienes buscan un rincón más salvaje y tranquilo. El acceso merece la pena por el espectáculo natural que te espera. No olvides las gafas de buceo y la cámara de fotos: aquí el mar se ve más intenso que nunca.
📍 Playa de Les Deveses (Dénia)
Si lo tuyo es caminar por la orilla, hacer windsurf o simplemente estirarte sin preocuparte por el espacio, esta es tu playa. Amplia, de arena fina y ambiente relajado. Ideal para pasar el día entero con la familia o los amigos.
📍 Cala Advocat (Benissa)
Una cala pequeña pero encantadora, perfecta para disfrutar de una puesta de sol con un cóctel en la mano. Tiene zona de baño, restaurante y ese aire tranquilo que tanto apetece en vacaciones. El paseo ecológico que une varias calas de Benissa te lleva hasta aquí. Un plan de 10.
📍 Playa de la Fossa (Calp)
Una de las joyas de Calp, justo a los pies del imponente Peñón de Ifach. Arena dorada, aguas claras y una gran variedad de bares, restaurantes y tiendas que hacen que pasar aquí el día sea un placer completo. Ideal para familias, para hacer fotos increíbles y para vivir un día de verano con todo al alcance.
🐶 Playa para perros – Escollera Norte (Dénia)
Y porque ellos también son parte de la familia… ¡buenas noticias! Dénia cuenta con una playa pet friendly para que puedas compartir chapuzones y carreras por la arena con tu mascota. Está ubicada en la Escollera Norte, ideal para quienes no se separan de su compañero de cuatro patas ni en vacaciones.
Este verano, déjate llevar porla vida d’ací. Sea cual sea tu plan (solitario, romántico, familiar o con tu perro), en la Marina Alta hay una playa esperándote. ¿Cuál será tu favorita este año?