Cuando la cocina se convierte en una experiencia que se recuerda
Showcooking en Hogarguti con Miele Electrodomésticos
Hay experiencias que no se explican.
Se viven.
Se huelen antes de empezar, se escuchan mientras ocurren y se recuerdan mucho después de que el último plato haya salido del horno.



Así fue el showcooking celebrado en Hogarguti, organizado por Miele Electrodomésticos, donde la gastronomía, la tecnología y el diseño de cocinas a medida se alinearon para demostrar que cocinar puede ser, literalmente, una experiencia inmersiva.
En un entorno cálido, rodeados de cocinas diseñadas y fabricadas a medida por Hogarguti, el chef Julio nos propuso un viaje gastronómico completo: aperitivo, entrante, principal y postre, todo elaborado con un único aliado técnico —y mucha intención—: el horno a vapor combinado compacto Miele DGC 7440 HC Pro, en negro Obsidian.
Un evento que no hablaba solo de recetas, sino de cómo queremos vivir la cocina en casa.

Hogarguti: cocinas pensadas para la vida real
Entrar en Hogarguti es entender que una cocina no es un catálogo, sino una conversación.
Cada espacio que nos rodeaba durante el showcooking estaba pensado para adaptarse a la vida de quien lo habita:
a su forma de cocinar, a su necesidad de almacenamiento, a su ritmo diario y a su estilo personal.
Las cocinas de Hogarguti no se imponen, acompañan.
Y eso se notaba en cada detalle: materiales, distribución, iluminación y soluciones inteligentes que convierten la cocina en un lugar donde apetece estar.
No es solo diseño.
Es diseño aplicado a la vida.
👉 Más sobre su filosofía y proyectos aquí: www.hogarguti.com
Miele: tecnología que desaparece para que pase lo importante
El showcooking estuvo organizado por Miele, una marca que entiende la tecnología desde un lugar muy claro:
cuando funciona de verdad, no necesita protagonismo.
El menú completo se elaboró con un único aliado técnico: el horno combinado tradicional + vapor Miele DGC 7450, un electrodoméstico que une la cocción convencional con las ventajas del vapor para lograr resultados precisos, jugosos y equilibrados.
Un horno pensado para quienes buscan versatilidad real en la cocina: desde elaboraciones delicadas hasta platos de larga cocción, manteniendo siempre el control sobre la textura, la humedad y el sabor. Tecnología aplicada de forma inteligente para que el resultado sea impecable… sin complicaciones.
Un electrodoméstico que combina vapor y calor convencional, permitiendo una precisión absoluta en cada elaboración, aunque tengas muchos invitados como en este Showcooking. Pero lo realmente interesante fue verlo en acción, guiado por un chef que sabe sacar partido a cada función.
Aquí la tecnología no impresionaba por compleja, sino por lo fácil que hacía lo difícil.

El chef Julio: cocinar explicando, cocinar compartiendo
Julio no se limitó a cocinar para nosotros.
Nos llevó dentro del proceso.
Durante toda la sesión fue explicando cómo y por qué utilizaba cada función del horno, mostrando cómo la temperatura, el vapor y el tiempo pueden transformar por completo un plato.
Uno de los momentos más reveladores llegó cuando el chef utilizó el horno para recuperar pan del día anterior, que había quedado chicloso. Gracias a la combinación de calor tradicional y vapor, el pan recuperó una textura crujiente por fuera y tierna por dentro, como si acabara de salir de un horno panadero
Un gesto sencillo, cotidiano, que resume perfectamente la experiencia:
la tecnología bien utilizada mejora la vida diaria sin complicarla.
El menú que disfrutamos en Hogarguti: cuatro pases, cuatro momentos
Aperitivo
Vasitos de patatas bravas fritas al air fryer, rellenas de mayonesa y salsa brava
El inicio fue directo y divertido.
Un clásico reinterpretado en formato pequeño, pensado para comer con facilidad, pero con mucho carácter.
Las patatas, crujientes gracias a la cocción al aire, se combinaban con una mayonesa suave y una salsa brava equilibrada, creando un primer bocado que abría el apetito sin saturar.
Una forma perfecta de empezar: cercana, sabrosa y sin pretensiones innecesarias.

Entrante
Vichyssoise de guisantes a la menta con huevo pochado a baja temperatura y crujiente de ibérico
Aquí el menú dio un salto de sofisticación.
La vichyssoise, fresca y sedosa, mantenía un color intenso y un sabor limpio gracias a la cocción precisa. La menta aportaba frescor, mientras que el huevo pochado a baja temperatura añadía cremosidad y profundidad.
El crujiente de ibérico rompía la suavidad del conjunto con un contraste perfecto.
Un plato que demostraba cómo el control del vapor permite conservar sabores, texturas y nutrientes sin perder elegancia.
Principal
Canelones de pato confitado a la naranja y bechamel de boletus (ceps)
El plato central fue, sin duda, uno de los más memorables.
Los canelones llegaban perfectamente estructurados, con un relleno meloso de pato confitado a la naranja, equilibrado y aromático. La bechamel de boletus aportaba intensidad, profundidad y un punto terroso que envolvía todo el plato.
El horno permitió un gratinado uniforme, dorado y sin resecar, demostrando que la precisión marca la diferencia en platos complejos.
Cocina reconfortante, elaborada, pensada para disfrutarse sin prisas.



Postre
Bocaditos de brownie Dubái con pistachos tostados, praliné de pistacho y crujiente kataifi
El cierre fue puro placer.
Un brownie intenso, húmedo, con el punto exacto de cocción, acompañado de pistachos tostados y praliné, y coronado con el crujiente kataifi que aportaba textura y contraste.
Un postre que demostraba que la repostería también se beneficia —y mucho— del control preciso de temperatura y humedad. Ni seco, ni excesivo. Simplemente perfecto.
Vinos, ambiente y conversaciones que fluyen
Todo el menú estuvo maridado con vinos cuidadosamente seleccionados, pensados para acompañar cada plato sin eclipsarlo. El vino, como el espacio y la cocina, formaba parte de la experiencia.
El ambiente fue cercano, relajado y elegante.
Entre cocinas espectaculares, aromas que llenaban el espacio y conversaciones que fluían sin esfuerzo, el showcooking se sintió íntimo y auténtico.
No era un evento para observar. Era un evento para participar.
Cuando todo encaja: diseño, tecnología y cocina
Este showcooking fue una demostración real de lo que ocurre cuando el espacio (Hogarguti), la tecnología (Miele) y la creatividad culinaria (chef Julio) trabajan en la misma dirección.
Cuando la cocina está bien diseñada:
- Cocinar se disfruta más
- Los electrodomésticos acompañan
- Y compartir se vuelve natural

La cocina como lugar donde pasan cosas
Salimos de Hogarguti con algo más que el recuerdo de un buen menú.
Salimos con una idea clara: la cocina es uno de los espacios más importantes del hogar, no solo por lo que se cocina, sino por todo lo que ocurre alrededor.
Invertir en una cocina pensada para ti, en electrodomésticos que facilitan la vida y en experiencias que te reconectan con el placer de cocinar, es invertir en bienestar.
Porque cuando cocinar deja de ser una obligación y se convierte en una experiencia, algo cambia.














